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Cheesecake sin horno

Amantes de las New York cheesecakes, el chocolate y el mínimo esfuerzo: bienvenidos al paraíso. Abróchense los cinturones que esta curva es… deliciosa.

Sí, qué pereza encender el horno. Lo sé. Pero, EUREKA, he aquí la solución: ésta la tendrás lista en unas horas sin aumentar la temperatura de tu cocina. Pero antes, un poco de gastrofrikería al rededor del mundo cheesecake. El pastel de queso tal y como lo conocemos es el resultado de muchas modificaciones a lo largo de miles de años. Se especula sobre su nacimiento en la Antigua Grecia, 2.000 años a.C. Era considerado un súper alimento. Fíjate que hasta lo consumían los atletas en los primeros Juegos Olímpicos de 776 a.C. Y ahora con que no es fit y esas chorradas.

Ruth-Cabeza-Carañola

Me flipa que estés aquí tanto como bailar en sueños con Patrick Swayze. Ajá, de ti sé que te gustan los dulces. Tú vas viendo que yo soy un poco freaky.
Si quieres saber más, pincha: ¡ole!

La primera receta es del escritor Ateneo y data del año 230 d.C. A ver, no te creas que era como ahora, más bien vendría a ser como unas gachas algo cuajadas: se calentaba el queso hecho puré con miel y harina en una cacerola y se dejaba enfriar antes de servir. Cuando Grecia fue conquistada por los romanos, estos modificaron la receta incluyendo huevo y horneándola entre ladrillos calientes. Con la expansión del Imperio Romano, llegó al resto de los países de Europa, que lo fueron tuneando a su rollo.

RUTH DISECCIONA LA RECETA DE CHEESECAKE SIN HORNO

SABOR: no demasiado dulce, equilibrada, sorprendente.

TEXTURA: muy cremosa, con el magnífico contraste de la base crujiente de la galleta, los trozos de su interior y la sedosa ganache que la cubre.

DIFICULTAD: como echarse la siesta, solo hay que querer y dejarse llevar.

CURIOSIDADES: puedo decir que todo el mundo al que se la he hecho vuelve a por más. Es como el boomerang de los postres.

En el siglo XVIII este pastel comenzó a parecerse a lo que conocemos hoy en día cuando llegó a América con los primeros colonos europeos. La adición del queso crema a la receta fue en 1872, cuando un fabricante quesero de Nueva York trataba de reproducir una variedad de queso francés y por casualidad, bendita casualidad, obtuvo un queso suave y cremoso que años más tarde distribuyó envuelto en papel de aluminio locales bajo el nombre de Philadelphia Cream. Esto ya empieza a sonarnos…

GALERÍA BRICOMANÍA PARA HACER CHEESECAKE SIN HORNO

El cheesecake es desde principios del siglo XX un icono dulce neoyorquino. La versión original se le atribuye a Arnold Reuben, un joven alemán que llegó a Estados Unidos para dedicarse a la restauración y que tras ser invitado a una cena donde probó una tarta de queso que le flipó en colores no paró hasta conseguir su propia fórmula, la del archirequetefamoso New York cheesecake.

EL TRUCO DEL ALMENDRUCO
PARA HACER CHEESECAKE SIN HORNO

Tritura lo más finamente que puedas las galletas para la base y compacta esta mezcla lo mejor posible, así el corte final será súper guay del Paraguay. Las Charmy de Galletas Caledonia son ideales para hacer esta torta. Sin embargo, si en tu país no tienes acceso a ellas, puedes hacerla con otras galletas tipo sándwich o de vainilla sencillas o unas tipo María.

Es mejor que los ingredientes estén a temperatura ambiente, se incorporarán más fácilmente, sobre todo la gelatina. Si todo está muy frío, corremos el riesgo de que la gelatina se solidifique antes de que consigas incorporarla bien a la mezcla.

Podrías añadir la ganache de la cobertura justo antes de servir para que el efecto sea chocolatoso y erótico-festivo. Aunque yo reconozco que prefiero que se ponga un poco firme en la nevera y que los cortes queden más limpios. Soy virgo, ¿vale?

En el resto del mundo también se elaboran otros tipos de tarta de queso, como la de La Viña en el País Vasco, una de mis favoritas, en Italia la hacen con mascarpone, ricotta y miel, los griegos utilizan feta o Mizithra, los alemanes añaden queso cottage, en Polonia hacen una llamada sernik, en Japón combinan claras de huevo y almidón de maíz, e incluso existen por ahí con quesos azules y hasta tofu.

En fin, que este es un postre que gusta a todo el mundo (menos a esos seres extraños a los que tampoco les gusta el chocolate, los huevos fritos o Madonna) y se merecía una poco de gastrofrikería, ¡tra-trá! Así que enfúndate el delantal, el mandil, como lo llamaba mi Abuela Nati, o como sea que lo llames en tu país y comencemos.

CHEESECAKE SIN HORNO | Más rica que Patrick Swayze | La Carañola
Cheesecake sin horno Infalible de La Carañola con Galletas Caledonia

Cheesecake Sin Horno

Yield: Unas 12 raciones
Prep Time: 30 minutes
Additional Time: 3 hours
Total Time: 3 hours 30 minutes

Amantes de las New York cheesecakes, el chocolate, las galletas Caledonia y el mínimo esfuerzo: bienvenidos al paraíso. Abróchense los cinturones que esta curva es… deliciosa.

Ingredients

  • 180 gr de tapas de galletas Charmy de chocolate, (reserva el relleno aparte)
  • 100 gr [casi 1⁄2 taza] de mantequilla
  • Pizca de sal
  • 1 cucharada de azúcar
  • 350 gr [1 y 1⁄2 tazas] de queso crema
  • 280 ml [1 taza + 2 cucharadas] de crema de leche
  • 120 gr [1⁄2 taza] de azúcar
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 30 ml [2 cucharadas] de agua
  • 7 gr [2 cucharaditas] de gelatina en polvo
  • 130 gr de galletas Charmy
  • Relleno reservado de las Charmy
  • 75 gr de chocolate
  • 75 ml [1/3 taza] de crema de leche

Instructions

    1. Separa el relleno de las Charmy y resérvalo para utilizarlo más adelante.
    2. En un bowl combina muy bien las galletas trituradas junto con la mantequilla previamente derretida, el azúcar y la pizca de sal.
    3. Esparce y compacta esta mezcla en la base y, si quieres, también en las paredes, de un molde de unos 20 cm de diámetro. Reserva en la nevera o en el congelador mientras preparas la crema.
    4. Echa la gelatina en polvo en un cuenquito con el agua y deja que repose.
    5. Por otra parte, en un bowl grande, mezcla el azúcar con el queso crema con unas varillas e incorpora la crema de leche, el limón y la vainilla.
    6. La gelatina ya debe haber absorbido el agua. Lleva esta mezcla unos 5 o 10 segundos al microondas, solo para que se vuelva líquida.
    7. Echa la mezcla de gelatina en el bowl grande y combina perfectamente con la mezcla principal.
    8. Pica en trozos pequeños las galletas Charmy, incorpóralas al bowl y vierte la mezcla en el molde que teníamos reservado en la nevera. Refrigera de nuevo un mínimo de 3 horas.
    9. Calienta la crema de leche en un cuenco casi hasta que llegue a hervir. Incorpora el chocolate picadito y el relleno de las Charmy que reservamos al principio. Mezcla hasta que quede homogéneo y pierda el calor.
    10. Vierte la cobertura sobre la torta y decora a tu gusto con más galletas Charmy de chocolate. Conserva esta cheesecake cubierta en la nevera hasta una semana.

Notes

Las Charmy de Galletas Caledonia son ideales para hacer esta torta. Sin embargo, si en tu país no tienes acceso a ellas, puedes hacerla con otras galletas tipo sándwich o de vainilla sencillas o unas tipo María.

También podrías omitir el paso de los trozos de galleta dentro de la crema de queso.

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