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Galletas de frambuesa y chocolate blanco

Mis nuevas cookies favoritas, ¡oh, diosas del Olimpo!

¿A quién no le va gustar una galleta? Una crujiente, pero que mantenga la jugosidad, en la que te encuentres sorpresas que hagan de cada bocado una fiesta diferente, una que guste a todo el mundo, repito: a todo el mundo, hasta a esos que dicen “no, a mí es que el chocolate blanco no me va mucho”. Ok, ya me has pillado. Sí, estoy hablando de ellas. Estas Galletas de Frambuesa y Chocolate Blanco son realmente UNA LOCURA.

Galletas de Frambuesa y Chocolate Blanco Cookies Receta La Carañola
Ruth-Cabeza-Carañola

Me flipa que estés aquí tanto como bailar en sueños con Patrick Swayze. Ajá, de ti sé que te gustan los dulces. Tú vas viendo que yo soy un poco freaky.
Si quieres saber más, pincha: ¡ole!

Si estás aquí porque a nadie le gustan más las galletas que a ti, que en casa siempre bromean con que eres El Monstruo de las Galletas y hasta te regalan pijamas del peludo azul en Navidad… Además de las que te traigo hoy, tienes que probar estas GALLETAS DE DOBLE CHOCOLATE; estas GALLETAS CON CHISPAS DE CHOCOLATE o COOKIEÑOLAS, yeah; estas GALLETAS DE LIMÓN y estas GALLETAS DE CALABAZA. Pero echa un vistazo en mi web, que tengo unas cuentas cookies más para ti, ¡¡goloso monstruito!!

RUTH DISECCIONA LA RECETA DE LAS GALLETAS DE FRAMBUESA Y CHOCOLATE BLANCO

SABOR: extraordinariamente perfecta combinación de dulzor y frescura. El matrimonio perfecto sobre un fondo de mantequilla, que es la base perfecta para unirlos.

TEXTURA: crujiente por fuera y jugosa y fundente, fresca por dentro, a la vez.

DIFICULTAD: la única complicación que puede surgir con estas galletas es que se aplasten mucho las frambuesas al mezclarlas, pero para eso te he dejado el SECRETO INFALIBLE en la receta. ¡¡Vas a flipar!!

CURIOSIDADES: el chocolate blanco no es chocolate. ¡¡Toma ya!! A ver, legalmente sí lo es. Aunque más bien se trata de un dulce elaborado con leche, manteca de cacao y azúcar. Aunque no todos los que están en el mercado cumplen con la legislación para denominarlo chocolate: debe contener , al menos, un 20% de manteca de cacao y un 14% de leche.

Creo que es una de las recetas más detalladas de cookies que he investigado, testado y redactado para ti. Abajo verás que te dejo muchas notas, léelas, todas son importantes y te van a servir no solo para que estas te queden perfectas, sino para entender mejor el mundo galletil. Te digo que vas a aplicar muchas de las cosas que digo en otras recetas de galletas. Nada, no me enrollo más y te dejo al lío. SON LA BOMBA, GUAU, EN SERIO.

GALERÍA BRICOMANÍA PARA HACER GALLETAS DE FRAMBUESA Y CHOCOLATE BLANCO

Vitamina A de amor.
Vitamina B de besos.
Vitamina C de cariño, de calorcito.
Vitamina D de dinero, un poco, venga, para D de disfrutar.
Vitamina E de elegir, de emprender, de evolucionar.
Vitamina K de kilómetros, a tu lado y sin miedo.

Galletas de Frambuesa y Chocolate Blanco Cookies Receta de La Carañola

Galletas de frambuesa y chocolate blanco

Yield: 20 galletas grandes o 30 pequeñas
Prep Time: 15 minutes
Cook Time: 12 minutes
Total Time: 27 minutes

Frutales, dulces y frescas, una auténtica delicia. Estas Galletas de Frambuesa y Chocolate Blanco son mis nuevas favoritas. ¡¡¡Oh, diosas del Olimpo!!!

Ingredients

  • 170 g (3/4 tz) mantequilla con o sin sal
  • 180 g (1 tz) azúcar moreno (mejor de color claro)
  • 60 g (1/4 tz) azúcar blanco
  • 1 huevo
  • 2 cdtas extracto de vainilla
  • 250 g (1 y 2/3 tz) harina de trigo todo uso
  • 1 cda leche en polvo (opcional)
  • 3/4 cdta polvo de hornear
  • 1/2 cdta de sal
  • 225 g (1 tz) chispas o trocitos de chocolate blanco
  • 80 g (3/4 tz) frambuesas congeladas (también pueden ser frescas, pero cuidado porque tienden a romperse y deshacerse más, no aconsejo usar frambuesas deshidratadas)

Instructions

    NOTA TRUCO DEL ALMENDRUCO #1: si no encuentras frambuesas congeladas, no te preocupes. De hecho, yo prefiero congelar mis propias frambuesas porque las compradas en bolsa suelen estar más aplastadas. Para congelar tus propias frambuesas simplemente espárcelas en una bandeja, llévalas al congelador un par de horas y después, una vez estén completamente duras, pásalas a una bolsa con cierre hermético. Así conseguimos que no se apelotonen y se congelen pegadas entre sí. Puedes conservarlas en el congelador por hasta 2 meses.

    1. Ahora sí, vamos a preparar nuestras galletas. ¡¡Yupiiii!! Precalienta el horno a 175°C y cubre una bandeja con papel de hornear. Reserva a un lado.

    2. En un bol grande combina muy bien la mantequilla a temperatura ambiente con los dos azúcares. Agrega el huevo y el extracto de vainilla y mezcla muy bien. Puedes hacer todo este proceso con unas varillas manuales, con unas eléctricas o en una batidora tipo Kitchenaid. Este paso a velocidad alta.

    3. En un recipiente aparte, mezcla perfectamente con unas varillas de mano la harina, la sal, el polvo de hornear y la leche en polvo, si la tienes y te apetece añadirla. Aporta un puntito muy guay. Agrega estos ingredientes a los húmedos anteriores y mezcla a velocidad media-baja hasta que estén combinados y no queden rayas de harina. No mezcles en exceso esta masa. Incorpora el chocolate con una espátula con movimientos suaves y envolventes.

    4. Por último, agrega las frambuesas congeladas. Mezclar hasta distribuir uniformemente, con cuidadito. Las frambuesas son delicadas, por eso las añadimos congeladas, para que estén más firmes. Pero con el paso de los minutos se irán ablandando, así que vamos a trabajar con alegría y sin dorminos en los laureles, como decía mi abuela.

    5. Usa una cuchara para galletas (de las que también se utilizan para servir helado) de tamaño mediano, como yo en el vídeo, para que te salgan grandecitas o una de tamaño pequeño para que te queden algo más pequeñas. Es posible que la masa se vaya mojando ligeramente a medida que las frambuesas se descongelen, así que haremos esto a buen ritmo. Coloca las galletas en la bandeja para hornear preparada, con suficiente distancia entre ellas para que tripliquen su tamaño (e gusta llevar la bandeja al congelador al menos 15 minutos antes de hornear, lee abajo para más información), añade unos trozos más de chocolate y/o y hornea por 12 minutos o hasta que los bordes estén dorados y los centros se hayan hinchado y los centros todavía estén suaves.

    NOTA TRUCO DEL ALMENDRUCO #2: mientras se hornean las primeras galletas, conserva el bol de la masa que todavía no has utilizado en el refrigerador. Incluso puedes porcionar ya el resto de bolitas en una bandeja y llevarlas al congelador.

    NOTA TRUCO DEL ALMENDRUCO #3: es importante que las galletas pasen un ratito antes por el congelador. Que entren en el horno bien frías ayuda a que se desparramen y se expandan en exceso. De hecho, si no tengo prisa por hornearlas, SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE, hago las galletas con antelación y las porciono todas juntitas en una bandeja, la llevo al congelador (como te he contado con las frmbuesas al principio) y, una vez completamente sólidas, las guardo en una bolsa con cierre hermético. Así, las tengo listas para hornear en cualquier momento.

    NOTA TRUCO DEL ALMENDRUCO #4: el tiempo de horneado depende mucho de varias cosas, principalmente de cómo te gusten las galletas. Hay personas que las difrutan más crujientes, en cuyo caso deberían hornearse unos minutos más. Pero también influye el tipo y antigüedad del horno, la humedad y altura del lugar en el que estás y, por supuesto, el tamaño del que decidas elaborar tus galletas. Si las haces más pequeñas necesitarán unos minutitos menos. Haz una primera tanda de 4 o 6 y dependiendo de cómo te gusten, ajusta el tiempo de las siguientes hornadas.

    NOTA TRUCO DEL ALMENDRUCO #5: justo antes de hornear añade algunos trocitos de chocolate blanco encima y de frambuesa, si tienes huequito. Además, cuando les quedan 3 minutitos, más o menos, entreabro el horno y le pongo algunos trocitos más, una vez que las galletas ya se han expandido y puedo ver dónde les hace falta más choco o frambus.

    6. En cuanto saques la bandeja del horno ponla sobre una rejilla a reposar antes de pasar las galletas a la rejilla a enfriar del todo porque aun están muy frágiles y se pueden romper. Según salgan del horno todavía están blanditas como para que redondées algún borde con una espátula si ves que alguna ha quedado más ovalada. Pasados 5 minutos ya puedes pasarlas con cuidado a la rejilla. Deja que pierdan el calor antes de comerlas.

    7. Consérvalas a temperatura ambiente en una lata o envase hasta 4 días. Cuando más ricas están de textura es el primer día, estarán más crujientes. El resto de los días están igual de deliciosas, pero ligeramente más blanditas por la humedad de las frambuesas.

Notes

Si no encuentras frambuesas congeladas, no te preocupes. De hecho, yo prefiero congelar mis propias frambuesas porque las compradas en bolsa suelen estar más aplastadas. Para congelar tus propias frambuesas simplemente espárcelas en una bandeja, llévalas al congelador un par de horas y después, una vez estén completamente duras, pásalas a una bolsa con cierre hermético. Así conseguimos que no se apelotonen y se congelen pegadas entre sí. Puedes conservarlas en el congelador por hasta 2 meses.

Mientras se hornean las primeras galletas, conserva el bol de la masa que todavía no has utilizado en el refrigerador. Incluso puedes porcionar ya el resto de bolitas en una bandeja y llevarlas al congelador. Es importante que las galletas pasen un ratito antes por el congelador. Que entren en el horno bien frías ayuda a que se desparramen y se expandan en exceso. De hecho, si no tengo prisa por hornearlas, siempre hago las galletas con antelación y las porciono todas juntitas en una bandeja, la llevo al congelador (como te he contado con las frmbuesas al principio) y, una vez completamente sólidas, las guardo en una bolsa con cierre hermético. Así, las tengo listas para hornear en cualquier momento.

El tiempo de horneado depende mucho de varias cosas, principalmente de cómo te gusten las galletas. Hay personas que las difrutan más crujientes, en cuyo caso deberían hornearse unos minutos más. Pero también influye el tipo y antigüedad del horno, la humedad y altura del lugar en el que estás y, por supuesto, el tamaño del que decidas elaborar tus galletas. Si las haces más pequeñas necesitarán unos minutitos menos. Haz una primera tanda de 4 o 6 y dependiendo de cómo te gusten, ajusta el tiempo de las siguientes hornadas.

Justo antes de hornear añade algunos trocitos de chocolate blanco encima y de frambuesa, si tienes huequito. Además, cuando les quedan 3 minutitos, más o menos, entreabro el horno y le pongo algunos trocitos más, una vez que las galletas ya se han expandido y puedo ver dónde les hace falta más choco o frambus.

Consérvalas a temperatura ambiente en una lata o envase hasta 4 días. Cuando más ricas están de textura es el primer día, estarán más crujientes. El resto de los días están igual de deliciosas, pero ligeramente más blanditas por la humedad de las frambuesas.

Si haces esta delicia etiquétame @La_Caranola en Instagram y/o utiliza el hastag #LaCarañola

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