Cremosa, acidita y dulce. ¡Un estallido de alegría!
Es facilísima de hacer y se puede preparar con pulpa fresca o congelada. ¡Esta Mousse de Maracuyá es pura felicidad! Arrebatadoramente cremosa, exquisitamente ácida y con un punto ideal de dulzura. No he visto a nadie que no sonría al probarla. Te reto a alegrarte el día con ella. ¡Y conmigo!


Me flipa que estés aquí tanto como bailar en sueños con Patrick Swayze. Ajá, de ti sé que te gustan los dulces. Tú vas viendo que yo soy un poco freaky.
Si quieres saber más, pincha: ¡ole!
La mousse es un postre de origen francés cuya base es la clara de huevo montada a punto de nieve, o la crema de leche batida, que le dan su característica consistencia esponjosa. El término es traducido al español por la Real Academia Española como espuma, aunque en francés no signifique literalmente eso. Las espumas o aires, en terminología culinaria, son emulsiones creadas por el cocinero Ferran Adrià (padre de la gastronomía molecular, al que amo profundamente) dulces o saladas, frías o calientes, que se elaboran utilizando el sifón. Por otra parte cabe decir que hay muchísimos tipos de mousses y que estamos ante la Piedra Rosetta de la sencillez de las mismas.

RUTH DISECCIONA LA RECETA DE LA MOUSSE DE MARACUYÁ
SABOR: exquisita y ácida maracuyá, equilibrada con un punto justo de dulzor. Una autentica delicia.
TEXTURA: cremosísima, aterciopelada, aireada, untuosa. Nada gelatinosa porque lleva muy poquita cantidad, lo justo para estabilizarla, permitiendo que se funda instantáneamente en tu boca.
DIFICULTAD: más fácil que enamorarse de Mr. Pedro Pascal al verle sonreír.
CURIOSIDADES: este es uno de los postres más populares de Brasil y también uno de mis favoritos. Te digo, pruébalo y vas a saber cómo se baila samba a ritmo de flamenco.
Y es que esta mousse de fruta de la pasión, o parchita, o parcha, chinola, granadilla, pasionaria, como sea que la llames en el lugar en el que vives, es la versión más fácil de todas. No vas a tener que montar ni claras ni crema. Verás en la receta que te dejo detallada abajo que es una simple emulsión que se consigue combinando todos los ingredientes en una licuadora. Al contener gelatina, muy poquita porque no me gustan nada los postres que quedan como tiesos cuando la contienen en exceso, ésta funciona como agente estabilizador. El resultado es cremoso y fundente. Una delicia.
GALERÍA BRICOMANÍA PARA HACER MOUSSE DE MARACUYÁ
Si te gustan este tipo de postres, fáciles y resultones, no puedes perderte esta clásica MOUSSE DE CHOCOLATE, esta sorprendente MOUSSE DE CACAHUETE, estas exquisitas NATILLAS DE CHOCOLATE, este mega romántico TIRAMISÚ DE FRESA, o esta i-nol-vi-da-ble LEMON CURD. Todos estos dulces van a triunfar los lleves a donde los lleves, se los sirvas a quien se los sirvas. ¿Sabes por qué? Los vas a hacer con Amor. Y ese ingrediente es el más importante.

Ser valiente no significa no tener miedo. Ser valiente es sentir miedo y seguir hacia adelante. ¿Quién dijo que existen emociones negativas? ¿Acaso un animal se pregunta si huir es de cobardes o es el miedo lo que le está salvando la vida? Tu instinto es más poderoso que tu imaginación y tus prejuicios. Permitirse sentir miedo es de valientes.
MIS UTENSILIOS FAVORITOS PARA HACER ESTA RECETA

Mousse de Maracuyá
Arrebatadoramente cremosa, exquisitamente acidita y en su punto ideal de dulzura. ¡Esta Mousse de Maracuyá es un estallido de alegría!
Ingredients
PARA LA MOUSSE DE MARACUYÁ
- 8 g (2 cdtas) gelatina en polvo sin sabor
- 45 ml (3 cdas) agua
- 300 ml (1 y 1/4 tzs) crema de leche / nata para batir o montar
- 397 ml (1 lata) leche condensada
- 270 g (1 tz + 2 cdas) pulpa de maracuyá (peso ya sin semillas)
PARA LA MERMELADA DE MARACUYÁ
- 120 ml (1/2 tz) pulpa de maracuyá con semillas
- 60 g (1/4 tz) azúcar
Instructions
PARA LA MOUSSE DE MARACUYÁ
1. Empieza hidratando la gelatina. Mezcla en un bol pequeño la gelatina en polvo en el agua hasta que se combine perfectamente. Pasados un par de minutos verás que la mezcla se ha vuelto esponjosa y, qué lista soy, gelatinosa. Reserva.
2. Vierte el resto de los ingredientes en la liquadora o en un bol para luego licuarlo con una batidora de inmersión de mano. La pulpa de maracuyá previamente colada sin las pepitas (aunque puedes usarla con pepitas, que después de licuar dejarán puntitos negros en la mezcla), la crema de leche (también conocida como nata para batir o montar, la que usarías para comer con fresas, por ejemplo) y la leche condensada. Reserva.
3. Lleva el bol con la gelatina ya hidratada unos segundos al microondas o al baño María, solo hasta que la mezcla se vuelva líquida de nuevo. No dejes que se caliente. Añade la gelatina ahora líquida de nuevo a la licuadora y licúa todos los ingredientes juntos por alrededor de 1 o 2 minutos.
4. Divide la mousse en vasitos, alisa las superficies con una cucharita y lleva al frigorífico/refrigerador (NO al congelador) por unas 3 horas hasta que la mousse haya cuajado, o toda la noche y termina de decorarla al día siguiente.
PARA LA MERMELADA DE MARACUYÁ
5. Pon en un cazo pequeño o mediano a fuego medio, la pulpa de maracuyá, ahora sí con sus semillitas y el azúcar. Me gusta añadirle una cucharada más de las semillas que retiré antes para que la mermelada quede más tupida de puntitos, pero es opcional.
6. Remueve de vez en cuando y deja que la mezcla se cocine hasta que reduzca un poco su volumen y espese un poquito. Unos 15 minutos. Pasa la mermelada a un bol para que pierda el calor. Si la vas a usar al día siguiente guárdala en el refrigerador en un tarrito de cristal.
7. Saca tus vasitos del frigorífico/refrigerador pasadas las 3 horas, o de un día para otro, y divide la mermelada de maracuyá sobre ellos. Alisa las superficies y, ¡ya están listas para servir y hacer sonreir!
Notes
Me gusta añadirle a la mermelada una cucharada más de semillas de las que retiré al principio al elaborar la mousse para que la salsa decorativa quede más tupida de semillitas.
Esta receta se puede hacer sin la gelatina, pero la textura será más líquida. Si no usas la gelatina, deja reposar la mousse en el refrigerador por más tiempo, de 5 a 6 horas como mínimo.
Tanto la mousse como la mermelada de maracuyá se pueden preparar con 1 o 2 días de anticipación.
Conserva la mousse sobrante bien tapadita con film transparente en el refrigerador por hasta 7 días. También puedes congelarla hasta por 3 meses. Cuando la quieras comer, deja que se descongele despacito en el refrigerador (no la saques directamente a temperatura ambiente), o sírvela congelada como si fuera un semifreddo.
Si haces esta delicia etiquétame @La_Caranola en Instagram y/o utiliza el hastag #LaCarañola














Me gustan muchos sus recetas y tip, gracias
Muchísimas gracias, Carmen!!! Me alegra un montón!! Un abrazo grande!!! ❤️
Deliciosa receta, tan sencilla. Muchas gracias.
Es una delicia, Bertha!!! Me alegra muchísimo que te guste!! Muchas gracias y abrazos!!!