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Panna Cotta

La panna cotta me vuelve loca. Como a Marlon Brando acariciar a su gatito en El Padrino.

La Panna Cotta, literalmente “nata cocida” en la tierra de Vito Corleone, es de los dulces más sencillos, deliciosos y delicados que puedas encontrar. Hazme caso, esta combinación es la tormenta perfecta de los postres. Aquí yo, hablando de manera omnipotente… Con la crema fundente, la galleta crujientita al fondo, las fresas maceradas arriba, es como para bailar a lo Raffaella Carrà.
¡EXPLOTA, EXPLOTA, ME EXPLÓ!

Ruth-Cabeza-Carañola

Me flipa que estés aquí tanto como bailar en sueños con Patrick Swayze. Ajá, de ti sé que te gustan los dulces. Tú vas viendo que yo soy un poco freaky.
Si quieres saber más, pincha: ¡ole!

Es típica de la región italiana del Piamonte y nació a principios del siglo XIX en la región de las Langhe, al sureste de Turín. Se conoce que en aquella época había una producción alta de leche y, toma ya, eureka, empezaron a experimentar y surgió la magia. Antiguamente no la usaban gelatina como ahora. En aquella época hacían hervir las espinas del pescado para extraer su colágeno y utilizarlo como gelificante y en otras ocasiones utilizaban claras de huevos para darle firmeza.

RUTH DISECCIONA LA RECETA DE PANNA COTTA

SABOR: delicado, original y adictivo.

TEXTURA: la crema es ultra sedosa, entre gelatina y flan, para que te hagas a la idea. La mezcla con la base de galleta y mantequilla y las fresas de arriba es como para ponerle un piso en la Gran Vía, que diríamos en España.

DIFICULTAD: más facilón que Ryan Goslin en “Virgen a los 40”.

CURIOSIDADES: puedes variar el tipo de galleta, yo utilicé las Charmy de fresa de Galletas Caledonia. Así, si el relleno es de chocolate, tendrá un toque de cacao, por ejemplo. Puedes omitir la parte de las galletas y tendrás una panna cotta clásica de vainilla.

Para mi esta es la gelatina, el flan, de los adultos. Un postre fácil y sin horno, tuneable a niveles gourmet y que puede ser tan bonito como darse la vuelta en la cama y ver al Brad Pitt de “Leyendas de Pasión” a tu lado.

GALERÍA BRICOMANÍA PARA HACER PANNA COTTA

Podríamos hacer fácilmente una VERSIÓN VEGANA de este postre sustituyendo la gelatina por agar-agar y utilizando la bebida vegetal que más nos guste, en lugar de lugar de nata o leche de vaca. Tendríamos que asegurarnos que las galletas que utilicemos no contengan productos derivados de los animales, mezclarlas con margarina, no mantequilla y ¡listo Calisto!

EL TRUCO DEL ALMENDRUCO
PARA HACER PANNA COTTA

Puedes hacerlas también en moldes de aluminio y voltearlas en un plato para servirlas, como harías con un flan. Para ello, pasa la punta de un cuchillo fino por el borde superior del molde, sumerge el molde hasta la mitad en agua caliente para que «se suelte» un poco, coloca un plato encima y voltea.

Mi sugerencia de las fresas maceradas es un éxito asegurado sobre todo porque esta versión es con galletas rellenas de crema de fresa, pero si las sirves con crema pastelera de chocolate, receta aquí tirirí, también se te puede ir directamente la cabeza.

Yo las he hecho en vasos de cristal y con las capas inclinadas porque el resultado final es muy bonito, pero una presentación más clásica y sencilla, con las capas horizontales es perfecta también. Juega con tu imaginación, como en todo, y vencerás por goleada.

PANNA COTTA CON FRESAS MACERADAS | Postre Sin Horno | La Carañola
Receta Panna Cotta con Fresas Maceradas La Carañola con Galletas Caledonia

Panna Cotta

Yield: Unas 6 porciones
Prep Time: 15 minutes
Cook Time: 10 minutes
Additional Time: 3 hours
Total Time: 3 hours 25 minutes

La panna cotta me vuelve loca. Como a Marlon Brando acariciar a su gatito en El Padrino. Con base de Galletas Caledonia. ¡Mmmm!

Ingredients

  • 100 g Charmys de Galletas Caledonia sin el relleno
  • 50 g mantequilla
  • 500 ml crema de leche
  • 5 g, ½ cda, gelatina en polvo
  • 30 ml, 2 cdas, agua
  • 75 g, 1/3 tz, azúcar
  • 1 cdta esencia vainilla
  • El relleno de las galletas de la base
  • 300 g fresas maceradas

Instructions

    1. Pon en la base del vaso que vayas a usar, los míos son de 150 ml de capacidad, una capita de Charmy triturada sin el relleno mezclada con la mantequilla. Compacta y lleva a la nevera o congelador.
    2. Disuelve la gelatina en 2 cucharadas de agua fría. Deja que se esponje unos 5 minutos y resérvala para después.
    3. Disuelve el azúcar y la crema de leche en un cazo a fuego medio-bajo. Justo cuando vaya a hervir retira del fuego e incorpora el relleno de las Charmy, la vainilla y la gelatina, que se disolverá con el calor.
    4. Viértelo en los vasitos y consérvalos en la nevera hasta que cuaje. Unas 2 o 3 horas, mejor toda la noche.
    5. Mientras tanto puedes macerar las fresas. Lávalas y córtalas en trocitos de un centímetro más o menos. Mézclalas en un bowl con el vinagre y el azúcar. Cúbrelas y consérvalas en la nevera un mínimo de 2 horas para que suelten su juguito. Mejor de un día para otro. Puedes removerlas de vez en cuando. Tienes la receta más detallada aquí.
    6. Vierte unas cucharadas de fresas sobre la panna cotta y encima unos trocitos de Charmy de fresa.

Notes

Puedes utilizar galletas sencillas de vainilla sin relleno y omitir el paso en que lo añades a la mezcla de la crema. Así tendrás una panna cotta clásica de vainilla.

Se mantienen perfectamente una semana en la nevera, tal vez algo más, pero para no pillarnos los dedos por su contenido lácteo, diremos que hasta 7 días. No aconsejo congelarlas porque es posible que al descongelar pierdan su textura ideal. Cubre los vasitos con un poquito de film transparente o papel de aluminio. A mí me gusta fría, pero también se puede dejar atemperar un poco.

Si haces esta delicia etiquétame @La_Caranola en Instagram y/o utiliza el hastag #LaCarañola

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