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Tiramisú

Un clásico entre los clásicos. El irresistible, el cremoso, el infalible.

Madre mía del Amor hermoso. Pocos postres he investigado con tanto misterio en cuanto a su origen. Y es que todos quieren ser los creadores del Tiramisú. Este no es solo el dulce más famoso de Italia, sino que es la quinta palabra más popular en este idioma fuera de sus fronteras. Pizza, espagueti, espresso y mozzarella le preceden. Algo tengo claro, es pa´comérselo un día sí y otro también.

Tiramisú Fácil y Rápido Receta La Carañola
Ruth-Cabeza-Carañola

Me flipa que estés aquí tanto como bailar en sueños con Patrick Swayze. Ajá, de ti sé que te gustan los dulces. Tú vas viendo que yo soy un poco freaky.
Si quieres saber más, pincha: ¡ole!

Su nacimiento es una disputa legendaria entre la Toscana y el Véneto. Incluso la época del surgimiento de esta delicia es controversial. En italiano “tira mi su”, literalmente significa “tírame arriba”. Venezolanos, cuidado con el chinazo que os conozco. Viene a ser algo así como “levántame el ánimo”, función que se le dio a este postre durante mucho tiempo, en breve entenderán por qué. Los primeros indicios de elaboraciones que luego derivaron en el Tiramisú como lo conocemos ahora, datan del siglo XVII. Pero la historia más divertida y por ello probablemente más extendida es la siguiente…

RUTH DISECCIONA LA RECETA DEL TIRAMISÚ

SABOR: deliciosa crema de mascarpone, endulzada en su justa medida, en perfecta combinación con los savoiardi, su fondo de café y un toque delicado de licor y cacao.

TEXTURA: una cosa loca. Ok, ya me pongo seria. Es extremadamente cremoso, jugoso, suave, suculento, fundente, fresco. Una delicia comparable con pocas cosas.

DIFICULTAD: ninguna en absoluto. Es el postre perfecto para dejar a todos como cuando Elton entraba en una fiesta en los 70: con la boca abierta.

CURIOSIDADES: originalmente no llevaba queso mascarpone. Alucina. Y ahora sin él parece que no hay tiramisú. Las cosas que tiene la vida. ¡Viva el mascarpone!

Parece que la versión más cercana a la actual se originó en los burdeles de mediados del siglo XX. Se ofrecía a los clientes después de sus “sesiones” para que se recuperasen y siguieran gastando sus dinerillos. No cabe duda que el chocolate y el café funcionan como reconstituyente y esta historia refuerza la teoría de que es un dulce afrodisíaco. Años después fue descubierto por un miembro de la realeza, que no sabemos si era un habitual de estos locales, cosa que no me extrañaría, y se popularizó entre las clases altas de la corte en Milán. De ahí al mundo. Ancha es Castilla, diríamos en España.

GALERÍA BRICOMANÍA PARA HACER TIRAMISÚ

Cuando hago este postre siempre me acuerdo de mi hermano, que dice que si está bien hecho, no es listo ni na´ el tío, es su postre favorito. No sé si creerle porque cada vez que hago galletas o Brownie dice lo mismo. Nah, sí le creo. CÓMO TE QUIERO, TATITO. En serio, este es un postre que atrapa. Para mi la clave está en la elegancia de su textura y sabor. No es nada pesado y podrías comerte un kilo. No sean glotones, pero me refiero a que no cansa. ¿Sabes esos pasteles que son deliciosos, pero después de dos bocados no puedes más? Con Signore Tiramisú no pasa.

En italiano todo suena sexy. Como en francés, pero además, divertido.

Carañola, glotonamente políglota.

EL TRUCO DEL ALMENDRUCO
PARA HACER EL TIRAMISÚ

Los bizcochos que se utilizan tradicionalmente en este postre se conocen en Italia como savoiardi, el plural de savoiardo en italiano. Que me gusta a mí este idioma, por favor. Son muy ligeros, sequitos y crujientes y son perfectos para empapar sin que se rompan enseguida. En España los conocemos como bizcochos de soletilla, en los países anglosajones como ladyfingers, en México soletas, en Venezuela plantillas y así un montón de denominaciones más.

El licor para darle ese toquecito tan especial, suele ser marsala, un vino dulce italiano riquísimo. Sin embargo, no es tan fácil de encontrar, así que una buena opción es sustituirlo por amaretto o licor de almendras. Si tampoco tienes acceso a él, échale ron o licor de café. Dale a tu cuerpo alegría, Macarena, es la cuestión.

Cuando leas la receta verás que cocino al baño María las yemas con el azúcar. No es un paso obligatorio ni típico en las recetas más clásicas, pero prefiero apuntar este paso porque hay personas que desconfían de los huevos crudos. Normalmente me lo salto en casa porque siempre utilizo huevos de buena calidad y frescos. Huevos guays siempre, por favor.

Otra cosilla que se modifica muchísimo actualmente y que no pertenece a la costumbre más conservadora, es utilizar nata para montar o crema para batir, en lugar de claras montadas, como en la receta original. Aunque, como te digo, es casi igual de extendido el uso de la nata. A mi me gusta más, pero eres libre de hacer la versión que prefieras.

Oye, y ni que decir tiene que utilices un queso mascarpone de buena calidad. Este postre lleva pocos ingredientes y es imprescindible que lo que metas sea bueno, como diría Arguiñano. El mascarpone es el sabor predominante junto con el café, no escatimes en eso.

Tiramisú Postre Italiano Fácil y Rápido Receta La Carañola

Quiero alimentarme a base de tiramisú.
Tomar espressos con Fellini.
Bailar la tarantela con Mónica.
Hacer pizza con la Loren.
Ir a la ópera con Sorrentino.
Cenar espagueti con Leone.
Salir de fiesta con Raffaella.
Pasear con Marcello y con sus gafas, por supuesto.
Creer que el cine es magia, como en Cinema Paradiso.
Y que la guerra no existe, como si el mundo lo dirigiera Benigni.

La Dolce Vita, Federico Fellini, 1960.
Anita Ekberg y Marcello Mastroianni en La Fontana di Trevi, Roma.

TIRAMISÚ | Postre estrella italiano | La Carañola #Shorts
Tiramisú Fácil y Rápido Receta Infalible La Carañola

Tiramisú

Yield: Unas 14 porciones
Prep Time: 20 minutes
Additional Time: 4 hours
Total Time: 4 hours 20 minutes

Un clásico entre los clásicos. El irresistible, el cremoso, el infalible. El mejor Tiramisú.

Ingredients

  • 5 yemas de huevo L
  • 100 g, ½ tz, azúcar
  • 2 tarrinas, 450 g, queso mascarpone
  • 250 ml, 1 tz, crema de leche / nata para batir
  • 500 ml, 2 tzs, café espresso
  • 36-44 bizcochos Savoiardi (soletilla, Ladyfingers), un paquete grande de 400g
  • 3-4 cdas amaretto o vino marsala o ron o licor café
  • Cacao para espolvorear

Instructions

    1. Primero dejaremos listo el almíbar: Haz café, de la manera en que suelas prepararlo, pero más intenso, mézclalo con el licor en un plato grande y deja que pierda el calor.
    2. Pon las yemas de huevo y el azúcar en un bowl resistente al calor y sitúalo sobre un cazo con agua hirviendo, al baño María. Asegúrese de que el fondo del bowl no toque el agua. Bate constantemente para que el azúcar se disuelva y la crema se espese y aclare su color. *Batir las yemas al baño María es opcional, muchas personas no cocinan las yemas y solo las baten con el azúcar, sin el calor. Retira el bowl del fuego y deja que atempere.
    3. Agrega el queso mascarpone y bate hasta que quede suave y homogéneo.
    4. En un bowl aparte, monta la crema para batir bien fría hasta que quede firme**. Incorpora en dos veces a la mezcla de mascarpone. Reserva.
    5. Ahora toca lo más divertido, montar en tiramisú. Prepara en tu mesa de trabajo un molde rectangular preferiblemente de cristal, de unos 22x33cm, tu plato con el almíbar de café y los bizcochos savoiardi. Sumerge cada bizcocho en la mezcla de café durante unos 3 segundos, que se humedezcan, pero que no se empapen en exceso y se rompan al colocarlos. Si es necesario, corta algunos bizcochos para que quepan en el molde. Haz una capa de savoiardi mojaditos y extiende sobre ella la mitad de la crema. Haz otra capa de bizcochos y esparce el resto de la crema encima. Cubre y refrigera a partir de 4 horas. Mejor toda la noche***.
    6. Justo antes de servir, espolvorea por encima cacao en polvo a través de un colador. Consérvalo cubierto en la nevera.

Notes

*Si tienes un termómetro de cocina esta mezcla debe alcanzar los 70ºC, 158ºF, pero no es necesario, el espesor que alcance la crema nos dirá que llegamos al puntito. Cocinar las yemas al baño María es opcional, de hecho en muchas recetas tradicionales no se hace, pero así evitamos cualquier posible contaminación por huevos crudos. Yo me salto muchas veces este paso porque sé que las yemas que utilizo son de huevos frescos y de buena calidad.

**Nunca te pases batiendo en exceso la nata para montar o se cortará. Cuando la batimos mucho, mucho, mucho, se dividen el suero y la mantequilla. Llega hasta que esté firme y listo, no hace falta que esté rígida.

En las recetas tradicionales se utilizan claras a punto de nieve en lugar de nata para batir montada, pero esta variación está muy extendida y aceptada. Si prefieres hacerlo con claras, sustituye por 4 claras montadas a picos firmes. A mí me gusta más con nata porque queda más cremoso. Disculpen, mis queridos amigos italianos, sé que me quieren igual.

***Es un postre que gana en sabor con el paso de los días. Es como si los sabores se concentraran. Te digo esto en caso de que no te lo devores el primer día, que es bastante probable...

Si haces esta delicia etiquétame @La_Caranola en Instagram y/o utiliza el hastag #LaCarañola

2 comentarios en “Tiramisú”

    1. Sheila, tienes muy buena mano y puedes hacer lo que te propongas!! Sobre todo porque le pones mucho Amor!!! Aquí estaré si tienes cualquier duda!! Un abrazo grande y muchas gracias siempre por tu confianza!!

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