Quentin cumplió años y me entraron ganas de revisar sus pelis y, como ya te digo que Tarantino me da hambre, también de comerme un cocido madrileño.
No descubro nada nuevo si hablo de la presencia de la comida en su cine. Pero es que me flipa cómo incluye sin pudor alimentos y bebidas en su universo sangriento, tragi-cómico y musical. Por eso, además de querer hacerme todo el rato camisetas son sus frases, no puedo dejar de decir que Tarantino me da hambre.

Cómo olvidar a David Carradine preparando su Bill’s Sandwich a la pequeña B.B. bajo la atenta mirada de Beatrix Kiddo. La novia es de largo mi personaje favorito del mundo «tarantinesco»…

Cómo no imaginar a Jules Winnfield con su apetitosa Big Kahuna en Pulp Fiction (aquí Babish nos enseña a prepararla) cada vez que salgo por ahí y pido una hamburguesa…

Cómo no recordar a mi adorado Brad como el teniente Aldo Raine a carrillo lleno en Inglorious Basterds…
Brad tiene un epígrafe aparte. Es, sin duda, el actor que más y mejor come de la historia del cine. Con la venia de Marlon Brando. Benditas sean sus mandíbulas y desparpajo. De hecho, tengo por aquí un desvarío a propósito del tema, llamado Nadie Come Como Brad, que te invito a visitar encarecidamente. Pero, cuidado, antes hazte un bocata o ábrete una lata de sardinas, que se te va a abrir el apetito.

Cómo apartar de mi mente a Mia Wallace con su Five Dollar Shake en Pulp Fiction…

Cómo no traer a colación al inconmensurable Christoph Waltz como Hanz Landa comiéndose con un apetito envidiable su apple strudel…

Cómo no mencionar a mi querido Hattori Hanzō preparando sushi en Kill Bill…

Aunque realmente lo que ME ENCANTARÍA es sentarme con toda la panda de Reservoir Dogs, Tarantino incluido, hablar muy rápido pisándonos las frases, decir tacos (groserías en España) y comernos unos de mis sándwiches de mantequilla de maní y mermelada de fresa, desbordantes como la Big Kahuna Burger de Jules.
Pero a falta de burgers, como ya te debe haber quedado claro en este momento que Tarantino me da hambre, buenos son cocidos madrileños.
Chao pescao.









